Cómo aprender mecanografía

La mecanografía es una de las habilidades más importantes en el panorama laboral actual. No sólo es útil si te dedicas a una profesión por la que estás en contacto directamente con la computadora: incluso si rara vez tienes que escribir en un procesador de texto por tus responsabilidades diarias en el trabajo, poseer la habilidad de mecanografiar rápidamente te ayudará para esos casos excepcionales en los que necesites generar un documento en un plazo de tiempo muy corto, con el menor número posible de errores.

Toma en cuenta además que la rapidez y la precisión con las que eres capaz de escribir en un teclado de computadora son muy importantes para juzgar tu grado de integración a la cultura digital, aunque sólo sea para chatear en línea, twittear o responder tus e-mails, una cultura digital que muchas compañías consideran importante para determinar posibles contrataciones entre varios candidatos. Por suerte hoy en día no necesitas tomar ningún curso para aprender mecanografía; sólo necesitas practicar de forma frecuente con los recursos correctos y lograrás aprender tú mismo a escribir con mayor precisión y rapidez.

Pasos

  1. Elige el programa de entrenamiento que más te convenga. Puedes elegir entre decenas de opciones gratuitas en la red para mejorar tus habilidades en el teclado de mecanografía. Una simple búsqueda de “software mecanografía” en Google te mostrará varias opciones de programas que puedes tener instalados. Sin embargo, la opción que más te recomendamos es elegir tu curso de entrenamiento en una página en línea; es más rápido, no necesitas instalar nada y puedes practicar desde cualquier computadora en la que llegues a tener un tiempo libre.
  • Si quieres un curso completo paso a paso, tu mejor opción es ARTypist, una página que te guiará desde la lección uno, con el posicionamiento correcto para tus dedos, hasta el nivel más alto de velocidad que puedas alcanzar manteniendo un porcentaje de precisión del 100%. Una vez que completas todas las lecciones con el puntaje requerido, puedes incluso obtener gratuitamente un certificado que acredita las habilidades específicas de mecanografía que adquiriste. Visita http://www.artypist.com/es/curso-mecanografia/practicar
  • Si quieres elegir tú mismo los ejercicios con los que deseas practicar, prueba con el portal Mecanografía Online. Aquí podrás elegir entre hacer ejercicios con letras en secciones específicas del teclado, mecanografiar textos de ejemplo hasta alcanzar la velocidad y precisión recomendadas, o bien subir tus propios documentos para practicar exactamente con el estilo de redacción y grado de complejidad de los textos que manejas para tu trabajo. Date una vuelta por http://www.mecanografia-online.com/ES/Aspx/Start.aspx
  • Si quieres aprender sin que todo el asunto sea terriblemente aburrido, puedes visitar Vedoque, un proyecto educativo en línea donde tendrás que teclear letras a toda velocidad para vencer a los ovnis o hacer girar las aspas de un molino. Si te gusta jugar, no importa la edad que tengas: este portal mejorará tus habilidades de mecanografía sin que mueras de aburrimiento en el intento. Porque, eso sí, te advertimos que algunos de los juegos son adictivos y muy, muy difíciles, así que podrás pasarte horas enteras obsesionado con pasar al siguiente nivel. Entra y juega en http://www.vedoque.com/juegos/mecano/
  1. Una vez que empieces, no lo dejes. No importa cuál programa de entrenamiento hayas elegido: si la primera tarde que lo usas estás emocionado y practicas durante horas enteras, pero no vuelves a intentarlo por otras dos semanas, nunca vas a avanzar realmente. Por eso lo más recomendable es ponerte metas de trabajo pequeñas. Por ejemplo, practicar sólo 30 minutos en cada visita a una página de entrenamiento, pero asegurarte de visitarla al menos dos veces a la semana. O bien, practicar a diario, pero sólo de unos 5 a 10 minutos para que no te canses ni te desalientes.
  1. Hagas lo que hagas, no escribas sólo con dos dedos. Una vez que hayas aprendido a usar el teclado en la forma adecuada, con los 10 dedos moviéndose constantemente para alcanzar todas las teclas, no puedes regresar a escribir sólo con 2 dedos. Tal vez al principio te cueste mucho trabajo acostumbrarte a llegar a cada tecla con el dedo más cercano, como se recomienda en los cursos de mecanografía. Tal vez sientes que mientras recuerdas cuál es el dedo correcto para usar a cada momento estás perdiendo segundos valiosos que podrías ahorrarte si confiaras en la vieja sabiduría de tus dos índices. Pero la verdad es que esta impresión es muy pasajera. Te garantizamos que después de dos semanas estarás lo suficientemente acostumbrado a usar los 10 dedos que notaras lo increíblemente más rápido que empiezas a ir en el teclado a partir de ese punto.
  2. No sólo necesitas aprender la posición correcta de los dedos desde tus primeros ejercicios formales de mecanografía: también debes tomar en cuenta la postura de todo tu cuerpo para asegurarte de que estás sentado en forma correcta frente al teclado y puedes sacar el mejor provecho de cada sesión de escritura a la que te enfrentas. Ambos antebrazos deben estar apoyados sobre la mesa para brindar suficiente apoyo a las muñecas, y ambas manos deben colocarse a distancias iguales del centro imaginario del teclado. Procura sentarte con la espalda bien recta, en una silla que te dé el respaldo suficiente; las piernas deben estar abiertas aproximadamente con la misma separación que tienen tus brazos sobre la mesa, para lograr un mejor balance en la postura.
  3. No elijas el ritmo más rápido, elige el que puedas mantener. Si sólo puedes escribir 20 palabras por minuto en un principio, eso está bien. Lo importante es que durante toda tu sesión de práctica escribas el mismo número de palabras durante cada minuto que pases al teclado, y que las 20 palabras las escribas correctamente. Tú concéntrate en mejorar la ubicación instintiva de tus dedos sobre el teclado hasta que casi no cometas ningún error; una vez que hayas logrado tener una buena precisión, la velocidad comenzará a aumentar por sí sola.
  4. Para ayudar a obtener esa orientación por instinto de tus dedos sobre cada tecla, algo bastante útil que puedes hacer es pronunciar en voz alta cada letra que tecleas durante los primeros ejercicios. En estos todavía no se trata de escribir palabras sino grupos de letras en bloques y combinaciones distintos, así que pulsar repetidamente una tecla y alternarla con otras ayuda a fijarla en tu memoria, pero si cada vez que la pulsas dices también en voz alta la letra a la que corresponde, añadirás un referente auditivo a tu capacidad de retención visual y táctil.
  1. Recuerda que como sucede con toda clase de ejercicios que involucran tu cuerpo, es difícil que notes resultados desde la primera sesión. En un comienzo las prácticas pueden resultarte demasiado difíciles y puedes llegar a desesperarte porque consideras que eres muy “torpe” usando una computadora. No debes dejar que esa clase de pensamientos se instale como una excusa constante en tu cabeza para dejar tus lecciones de mecanografía después de la primera semana. Piensa en otro tipo de ejercicio que hayas comenzado a practicar en algún momento de tu vida: seguro que correr en el parque o levantar peso en el gimnasio también te resulta extremadamente cansado o superior a tus fuerzas, pero con un poco de constancia tu cuerpo y tu mente se acostumbran al esfuerzo que implica acercarse a una nueva actividad.

Autor: Oscar Avila

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